FESTIVAL DE CINE DE TORO
Este proceso de “selección”, busca acercarse un poco, tanteando el camino, previendo encrucijadas, a la constitución de un Festival especial, un Festival que privilegia los actos creativos, actos de Experimentación. Y para esto, habrá que referir un poco al que entendemos por Experimentación en Cine, aunque, no es una labor sencilla. Partamos de una serie de divagaciones en torno a los procedimientos que ligan el cine con una idea de formato, luego con una idea de género, luego con una idea de industria y entretenimiento. Trataré de ser un poco claro.
Si entendemos el cine como Formato, entendemos la cinemática, la idea misma de movimiento-duración, como un modo de procesamiento de cinta, o tal vez cómo una técnica específica de acople de los cuadros, como un proceso específico de Montaje. No obstante, la exploración de multiplicidades de medios de Montaje -al que terminaremos por decir que es la expresión del Movimeinto-Duración en tanto que conciencia- ah catapultado el Cine, el Montaje mismo, una serie de devenires que, me parece, han eclipsado por completo una única manera de pensar el Montaje. Si entendemos el Cine como cinta, como formato, entendemos sólo un ámbito específico de esas multiplicidades, reduciéndolas, constriñéndolas. Ahora bien, si intentamos cuantificarlo, incluso por la dimensión de la cinta (x mm), terminaríamos por decir que Ron Fricke realiza un HiperCine.
Si entendemos el cine como Género, entendemos, de nuevo, el Cine como una reducción: entenderíamos al Cine como una manera tal de progresar en la narrativa, además, incluso, adjudicaríamos al Cine, al movimiento-duración, la propiedad de ser exclusivamente progresivo/lineal. Cosa que el cine incluso de la primera era moderna nos contradiría ¿Es acaso pertinente pensar el expresionismo Aleman como una simple progresión de narración, o el Cine de Vertov (por nombrar solo algunos casos)? Creo que a ese aspecto, muchos cineastas modernos y contemporáneos han apostado su cinematografía. Una ardua labor. Y creo que si entendemos el Cine como Género, como narración, estamos cercanos a la puesta de entender el cine como industria, como entretenimiento.
Si entendemos el Cine como Industria y de entretenimiento o de industria del entretenimiento, estamos limitando al Cine, a su poética, a sus actos creativos, a sus procesos explorativos, estéticos, conceptuales, técnicos… a una manera estrechísima en la que el Cine mutaría un producto reproductor de la tendencia económica global… Entenderíamos el Cine como una exposición brillante de la lógica cultural del capitalismo Tardío, como diría el clásico Jameson.
Y, entonces, así, ¿Qué es el Cine? El Cine –diría Deleuze- son bloques articulados de Movimeinto-Duración, pero ¿Qué es eso? El cine, en ese caso sería una conciencia que expone una singularidad visual del terrible y velocísimo plano de inmanencia: multiplicidad de imágenes oscilando al mismo tiempo en la caosmosis de la duración. En la mutiplicidad del campo vital. En ese sentido, el Cine, es un riezgo, es un ejercicio concentrado, conciente de su propio devenir, pero, al mismo tiempo es un rigor absoluto, una entrega total con el acto creativo, con la problemática estética. El Cine, en últimas sería un acto de creación, un acto de Experimentación.
Por esto, no tendría sentido pensar el Cine como Formato, ni cómo género, ni como industria del entretenimiento, ni siquiera como academia, aunque, de esto último podría hablarse más adelante, cuando se sienta el impacto de la selección, la cosecha, la recolección de la red, lo que se ha capturado.
Si entendemos el cine como Formato, entendemos la cinemática, la idea misma de movimiento-duración, como un modo de procesamiento de cinta, o tal vez cómo una técnica específica de acople de los cuadros, como un proceso específico de Montaje. No obstante, la exploración de multiplicidades de medios de Montaje -al que terminaremos por decir que es la expresión del Movimeinto-Duración en tanto que conciencia- ah catapultado el Cine, el Montaje mismo, una serie de devenires que, me parece, han eclipsado por completo una única manera de pensar el Montaje. Si entendemos el Cine como cinta, como formato, entendemos sólo un ámbito específico de esas multiplicidades, reduciéndolas, constriñéndolas. Ahora bien, si intentamos cuantificarlo, incluso por la dimensión de la cinta (x mm), terminaríamos por decir que Ron Fricke realiza un HiperCine.
Si entendemos el cine como Género, entendemos, de nuevo, el Cine como una reducción: entenderíamos al Cine como una manera tal de progresar en la narrativa, además, incluso, adjudicaríamos al Cine, al movimiento-duración, la propiedad de ser exclusivamente progresivo/lineal. Cosa que el cine incluso de la primera era moderna nos contradiría ¿Es acaso pertinente pensar el expresionismo Aleman como una simple progresión de narración, o el Cine de Vertov (por nombrar solo algunos casos)? Creo que a ese aspecto, muchos cineastas modernos y contemporáneos han apostado su cinematografía. Una ardua labor. Y creo que si entendemos el Cine como Género, como narración, estamos cercanos a la puesta de entender el cine como industria, como entretenimiento.
Si entendemos el Cine como Industria y de entretenimiento o de industria del entretenimiento, estamos limitando al Cine, a su poética, a sus actos creativos, a sus procesos explorativos, estéticos, conceptuales, técnicos… a una manera estrechísima en la que el Cine mutaría un producto reproductor de la tendencia económica global… Entenderíamos el Cine como una exposición brillante de la lógica cultural del capitalismo Tardío, como diría el clásico Jameson.
Y, entonces, así, ¿Qué es el Cine? El Cine –diría Deleuze- son bloques articulados de Movimeinto-Duración, pero ¿Qué es eso? El cine, en ese caso sería una conciencia que expone una singularidad visual del terrible y velocísimo plano de inmanencia: multiplicidad de imágenes oscilando al mismo tiempo en la caosmosis de la duración. En la mutiplicidad del campo vital. En ese sentido, el Cine, es un riezgo, es un ejercicio concentrado, conciente de su propio devenir, pero, al mismo tiempo es un rigor absoluto, una entrega total con el acto creativo, con la problemática estética. El Cine, en últimas sería un acto de creación, un acto de Experimentación.
Por esto, no tendría sentido pensar el Cine como Formato, ni cómo género, ni como industria del entretenimiento, ni siquiera como academia, aunque, de esto último podría hablarse más adelante, cuando se sienta el impacto de la selección, la cosecha, la recolección de la red, lo que se ha capturado.

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